En el marco de las discusiones entre Israel y
la Autoridad Nacional Palestina, hay un sinfín de temas en los que nos parece
claro que ambas partes tendrán que transar en algo y llegar al punto medio que
permita arribar a un acuerdo. Tal cual se está dando las cosas desde hace
tiempo-tema por cierto que da para muchas otras notas- no nos parece,
lamentablemente, que eso vaya a ocurrir muy pronto.
Pero hay temas en los que no se puede aceptar
ningún término medio, en los que tratar de entender, disculpar, excusar, es
nocivo e irresponsable.
Educar al odio, es uno de ellos.
Pensamos en ello días atrás, al recibir la
información sobre una fiesta de fin de año lectivo en un jardín de infantes en
la localidad palestina de Anabta, cerca de Tulkarem, en Cisjordania, organizada
por la asociación de caridad de las mujeres de Anabta. Fue filmado por una
televisora de la Autoridad Palestina y recorrió las redes. MEMRI lo tradujo y
divulgó.
A continuación, algunas de las estrofas
pronunciadas por los menores de edad:
«En las montañas, detrás de las colinas,
dentro de los valles, serán derrotados, serán derrotados…»
«Si vienen por mar, o por aire, serán
aplastados, serán aplastados»
«Si tienden su mano, será cortada. Si ven
con sus ojos, éstos serán extirpados. El ejército derrotado estará demasiado
aterrorizado para volver»
«Vinimos por ustedes antes, y ‘ay de
ustedes’ si volvemos otra vez. Llegan a esta tierra con vida, pero la dejarán
con sus cuerpos en pedazos».
Los niños llevaban armas de juguete en sus
manos. ¿Alguien puede pensar que con ello matan? No, claro que no. Pero les
están envenenando el alma para que puedan hacerlo de más grandes.
En el mismo espíritu se ve a menudo programas
en la televisión palestina, protagonizados por niños y dedicados a ellos, en
los que la temática lejos está de lo que podemos concebir como programas
didácticos para los más pequeños.
El 22 de mayo, una joven conductora presentó a
un títere llamado Marwan, quien hacía como que visitaba Tel Aviv.
«Solía ser Jaffa y se convirtió en Tell
al-Rabi», desafió el muñeco, antes de que su anfitriona agregara:
«Estoy segura de que Jaffa -y no solo Jaffa, sino también Haifa, Acre,
Nazaret y todas las ciudades palestinas ocupadas en 1948- retornarán a nosotros
algún día».
La semana siguiente se mostró a una niña
recitar un poema en el cual llamaba «monos bárbaros» y «la más
malvada de las creaciones» a «los hijos de Sión» que
«asesinaron a los profetas piadosos de Alá».
«Jerusalem, oponte a tus multitudes;
Jerusalem, vomita tu impureza; porque Jerusalem, impuros, es piadosa,
inmaculada; y Jerusalem -ustedes que son la inmundicia- es limpia y pura»,
prosiguió.
Luego, la conductora la aplaudió y le dijo
«¡Bravo!».
Aclaremos, para quien no conoce el mapa o no
está familiarizado con los nombres antes mencionados: todos ellos son nombres
dentro del estado de Israel soberano, o sea el que supuestamente no es parte de
la disputa que atañe al futuro de Cisjordania. Pero allí, son presentadas como
tierras ocupadas…Y nos preguntamos qué mensaje transmite esta línea: que
aunque se llegue a un acuerdo importante sobre la agenda que hoy todos creen
que es la central, la creación de un estado palestino en Cisjordania, el
mensaje del liderazgo palestino a su población, es que eso no alcanza, porque
sigue existiendo Israel.
Por decirlo delicadamente…no es un cuadro
muy prometedor.
Esto no es cuestión de legítima discrepancia
11/Jun/2015
Montevideo Portal, por Ana Jerozolimski